Conceptos
Se trata de darle contenido, al menos, a cuatro fundamentos conceptuales o referencias axiales de la acción política del Instituto:
El primero es el de la recuperación de la soberanía, entendido no como el concepto territorial o de fronteras, sino como aquel referido a la recuperación de la capacidad de decisión propia, esto es en esencia, recuperación de la condición de ciudadanía económica. Hace 27 años fundábamos la nueva república y establecíamos las bases para que nunca más alguien pudiera lesionar los derechos individuales de los ciudadanos. Hoy vamos a devolverle a los hombres y mujeres de nuestro país la soberanía de esta república. Y cuando hablo de soberanía hablo de devolverle al pueblo su derecho a gobernar su vida, a ser el dueño de su salud, de su trabajo, de su seguridad. A no ser cliente ni mendigo del poder de turno. Hablo de volver a ser ciudadano en un país de iguales. Hablo de devolverle a la gente la posibilidad de decidir cómo quiere vivir.
El segundo es el de la recuperación de la dimensión estratégica: aquella que restaure un horizonte proyectivo de planificación democrática y, en ese sentido, objetivos y sentido de pertenencia como Nación. Las sucesivas crisis han puesto en cuestión nuestra cohesión social, dañada aun más por las injusticias formales, sociales y económicas. Hemos sido testigos de una generación de jóvenes argentinos buscando emigrar para encontrar mejores condiciones de vida, sin haber logrado tener un sentido de pertenencia en un conjunto social atomizado conformado por individuos que buscan su propia supervivencia. Nos han impuesto un modelo cultural que propicia el éxito económico individual en un capitalismo salvaje que olvida por completo al bien común. Nosotros volveremos a trabajar en la concepción estratégica de una sociedad que se piense a si misma como un todo, que se proyecte hacia el futuro teniendo claro que sólo será posible la realización individual en el marco de la realización colectiva.
El tercer eje de trabajo será el de la recuperación de la “desfragmentación” social y productiva, que a diferencia de la integración, concepto asociable a la interrelación entre iguales o equiparables, supone recuperar relacionamiento económico entre aquéllos desiguales, o bien entre los incorporados y los excluidos del circuito productivo, económico y social. Partimos de una sociedad fragmentada que muestra diferencias cada vez más notables entre los distintos segmentos y nuestro esfuerzo se concentrará en generar políticas que comprendan la situación de cada sector y busquen volver a otorgarle un rol que lo incluya en el aparato productivo de la Nación. Sólo a partir de esta inclusión se logrará volver a plantear una sociedad con igualdad de oportunidades, que permita a todos los argentinos aspirar a una vida digna.
Y esto se relaciona con el cuarto eje de trabajo: la instauración de la Igualdad como concepto amplio, en el sentido de la imposición principista de la justicia y la erradicación de la impunidad o el privilegio; el de la apertura, la transparencia y el sometimiento al control ciudadano; el de la equiparación social y la universalización de oportunidades y en el sentido de pertenencia a un colectivo común que recupere identidad como Nación. Vamos a devolverle al ciudadano los canales de participación que el neoliberalismo le cerró y vamos a hacerlo revitalizando las poleas de transmisión de los ciudadanos: los partidos políticos. Nos quisieron hacer creer que las ideologías habían muerto y hoy estamos aquí para inaugurar una usina de ideología radical: estamos abriendo un instituto de participación ciudadana para el diseño de políticas de gobierno que transformen efectivamente a esta sociedad.
- Sin comentarios todavia.
- No trackbacks todavia.








